Un guion del Pimentón intercalado con 5 poemas e ilustraciones, por Sué Lugo

Hi!
My name is Sue
How do you do?
Now you gonna die!

SO

SUE ME
SUE U
SEE U
SEE ME
SUE U

And fuck the bastard that named me Sue

1,2,3,4

¡Hola!, mi nombre es Pimentón y estamos transmitiendo desde Pachuca la Bella Airosa, en donde he aprendido que todos los monumentos usan cubrebocas. Omar Fayad aplicó la Jerry Only con su bandita en el brazo musculoso para auto vacunarse y que Jesús inventó el crossfit. Estos son los 31 burdeles del Pimentón y todo ha salido mal. Mi nombre es Sué Lugo y vámonos riqui martin…

Danger Zone 1: La Central de Abastos

Es de noche y la cara de Robert De Niro te dice que la ciudad es un asco en cada gota de cochinada que te cae en la cara. Estás harta de hablar con los personajes de las películas que ves y tratas de concentrarte en el camino y no en la verruga de Travis Bickle. Are you talking to me? Ahora piensas que La cosa del otro mundo habita la suciedad de las calles: un ente pegajoso que invade silenciosamente las ventanas, zapatos, piel, paredes. Por más que saltes como Rasputin de Boney M. (grupo de música disco de los 70s inventado por el alemán Frank Farian, también creador de Milli Vanili //paaapaaa baiby, dont forget my number//, e interpretado por 4 afroamericanos, entre ellos el pirata Bobby Farell //Ra-ra Rasputin//), no te puedes quitar la suciedad. Cualquier paso que des puede convertirse en el hoyo negro de la memoria. Estás sensible y mientras pedaleas visualizas la cara de Robert de Niro dando vueltas en la estrella de la bicla, repitiendo: Are you talking to me? Alita compite contra el asfalto y la velocidad. Termina debajo de una ola de porquería producida por el paso de un tráiler.  Imagina que fue su papá y se emputa mil. La bici exhala y pierde velocidad mientras las coloridas luces del tráiler se van alejando hacia la entrada de la Central de Abastos. Tu llanta suspira y está más flácida que una verga de eunuco. Las calles por esa área de Iztapalapa son largas y sin alumbrado. Recuerdas la legendaria historia que tu primo te contaba: de la primera vez que escuchó a su tía decir una grosería. Interfiere el recuerdo de la cachucha de trailero de tu papá. La distorsión mental empieza. Llegas a casa: vieja, cansada, sin ilusiones ni motivación.

Clash, clash clash
Las gotas de agua caen sobre mi cara, 
se esparcen por todo mi cuerpo.
¡Fresco!
Un hombre cara de huevo se acerca, 
va fumando un cigarro.
¡Fun!
Respiro el humo, 
huele a Delicado.
Hace frío y haces falta.
1,2,3
Le doy una mordida al jitomate, 
el jugo se escurre por mis dedos, 
el sabor se disuelve en mi boca.

i n t e r f e r e n c i a

La última gota llega a las tres de la mañana, 
una hormiga se acerca,
 pasa a lado de mi pie, 
 trato de hablar con ella 
apresura su paso.
Huye.
Primero pongo cara de decepción, 
tristeza,
me voy escurriendo hasta llegar al suelo. 

Otra hormiga se acerca, 
la veo con zoom, 
se sube a los residuos de cara: 
cosquillitas, 
tap, tap, tap,
baila,
 parece que le gusta.
¡Plac! 

Cierro los ojos, 
me muevo.
¡Swing!
¡Estoy volando! 
Ahí está mi casa, 
mi perro,
mis plantas. 

Me acerco a la ventana, 
estoy dormida. 

¿Dónde estás tú?
Doy vueltas en círculo.

¡Dsss! 

Una mosca me acompaña, 
toma mi mano.

Apesta, 
jitomates podridos, 
horizonte rojo. 
Cuerpo inmóvil.

 Pic, pic, 
varita mágica.
¡Eras tú! 

La luna nos observa,
 no dice nada, 
vuelo hacia ella, 
se ve algo lejos. 
Me despido.

Danger Zone 2: Apatlaco

La noche era nocturna y llena de tótems eléctricos que susurraban la hora de tu accidente. 8:54 PM. Te sientes muy sacalepunta con tus nuevos pedales de aluminio que tienen más agarre porque son más anchos y, sobre todo, porque se los quitaste a un niño. La satisfacción de quitarle un dulce a un niño es innegable… Pero no llores, niño. Eso no es de hombres. El placer es momentáneo solo que aún no lo sabes e ignoras las advertencias de los gigantes totems eléctricos de la CFE. Tu ego incrementa proporcionalmente a la velocidad y piensas: La vida es bella. //Lets go get sushi and not pay!!! Bang !! Bang! Bang!!// Me dieron en la oreja y una botella de salsa ketchup se rompe. Tuve un encuentro cercano del tercer tipo con un taxi. //Yo yo yo te paro el taxi, el taxi//. Una luz verde tóxica emana del interior del auto. El conductor usa unos lentes de pasta negros y balbucea incoherencias mientras conduce. Se da cuenta que se pasó para dar la vuelta a la derecha y procede a cambiar de Drive a Return of The Living Dead. Zu Zu Zu. La velocidad aumenta y sólo queda esperar la colisión. No quieres saber lo que hay en la cajuela. Los vehículos se besan con todo el metal. La cajuela abre sus fauces para comerse la carne del ciclista y así deambular como Carrie ensangrentada por la ciudad. Supe que era mi tipo de Ciudad desde la primera vez que la vi. La ciudad Hot Wheels, es nueva y ofrece grandes emociones, calles que suben y bajan, banco, estacionamiento de dos niveles; hasta un lugar donde venden hamburguesas. Una ciudad hecha para divertirse. Yo estaba a punto de mudarme a ella pero me enteré que sus calles se cierran a las 8. ¡¡Ciudad Hot Wheels, con la calidad y garantía Pimentón!!

“el único peligro que corres es el de mis bestiales besos»

CASA I
El peso que oscila para medir el tiempo 
se ha detenido.
La ausencia del Tic Tac invita al vacío a pasar a casa.
Se queda mudo,
 el tiempo se siente como una babosa.

La casa se estrecha como la cavidad de una pre adolescente.
Promete sofocarme poco a poco.
Me promete escuchar las silabas del tiempo.
Me promete descubrir la falta de circulación,
estática.
Asegura drenar mis ojos,
enseñarme el verdadero self discover.

La casa se sofoca, 
intenta desesperadamente respirar.

Sus costillas se abren
ON
ansiosas por morder
OFF
dejan entrar a las merodeadoras de la muerte
vigilan.

La descomposición empieza,
ellas susurran el nombre del lugar perdido en mi corazón.
Embriagan el lugar de rojo consiguiendo pausar el movimiento.

Entrando en el loop de un carrusel
giro sin hallarme,
giro sin extremidades,
giro sin centro de gravedad,
giro sin caricias,
giro sin suerte:
la apuesta se hace.


Poco 
a 
poco,

en cada contacto irregular
la palidez se encarna
confundiendo la mente.

Dificultando reconocerse 
pronto la forma que era frecuente
se convierte en la afirmación
<< no parece él >>


CASA II
Las paredes del baño encostran el recelo de tu imagen.

Me encuentro frente al espejo
tratando de usurpar esa cara tuya.

Me encuentro desflorando mi ceja, 
repitiéndome cuanto me amabas.
En cada agarre
te escucho jurar tu eterna compañía.

Uno a uno va cayendo el pelaje,
recobrando la pureza de Eva antes de Adán.

Y con cada tronco caído
me acerco más a ti.

El cuero no resiste más
empieza a llorar
secretando la tristeza que cargo por dentro.

Y con cada pétalo caído
la dermis se asemeja a ese mármol de las máscaras mortuorias.

Aún puedo ver la transparencia de mis venas tocar la superficie.

El tiempo de solidificación adelanta su reloj para sellar mi arco de cupido
junto a su hermano inferior
rescatando el arte perdido de guardar secretos.

Danger Zone 3: Parque de la Plaza Juárez, Pachuca, Hidalgo

Mientras caminábamos por la Plaza Juárez para conseguir el desayuno, Alfonso me contó que vio a Rita Guerrero con Ensamble Galileo en el teatro Romo De Vivar, a lo cual yo pregunté: ¿di mi bar? Y él contestó, No. Como el Cid campeador, Rodrigo Díaz de Vivar. Y dijo que tenía una foto del Warpig con su máscara de la Parca. /eeeeel Warpig, eeeeel reverend, eeeeel nacho y uili. Somos Lost Acapulco// en el mismo teatro, amagándole un cigarro a un escucha, todos sentaditos porque era un teatro y el Warpig tiene clase. Seguimos avanzando por un parque y en un banca estaba sentada un pareja besándose con todo y pandemia covid. A lo cual, Alfonso, el Campeador, recordó: Este parque es muy raro porque a la gente le gusta venir a fajotear intensamente al pasto. Siempre hay viejos cochinos que se quedan viendo a las parejas de pubertos mientras frotan sus ropas y recorren la pista del cuerpo como Hot Wheels. Una vez, mi novia y yo estábamos matando tiempo antes de ir a nuestra clase de inglés en una banca. Y noté que un señor se sentó a un lado de nosotros. Tenía las manos en la zona del zipper. Seguimos platicando, luego empezó a hacer sonidos y lo volteé a ver. Me saqué de pedo, tomé la mano de mi novia y mejor nos fuimos. Al día siguiente, en un periódico amarillista, reconocí la cara del señor: se había muerto en esa banca de un paro cardíaco. Buenos días, ¿me puede dar tres pastes de carne para llevar?

TAXIDERMIA

Recorriendo la textura de la piel por el paladar
la lengua se ensancha
depositando cada litro de sangre en la pradera de papilas
deseosas de contacto

Crecen

Se enredan deletreando la Letra Escarlata
Sudando el deseo 
las sales se reúnen para lamentar tu ausencia.

El sabor del recuerdo entra vigorosamente,
sedimenta el molestar.
Mis poros se abren, 
dejan escurrir el fluido primogénito.

Es hora de olvidar el pasar de tu mano,
desollar el hueco que has ocasionado

y

l e n t a m e n t e

morderse la lengua
tratando de pronunciar tu nombre.

Los 31 burdeles del Pimentón. Episodio 14. 8 de noviembre de 2020:


Sué Lugo (Ciudad de México, 1989). Artista visual egresada de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” generación 2008-2012. Cursó medio año de intercambio en la Hochschule für Bilden und Künste, Braunschweig en Alemania. Ha sido becaria del FONCA del programa Jóvenes Creadores generación 2014/2015 en la categoría de video. Actualmente tiene un programa de radio en Cáspita radio experimental. Haz clic aquí para visitar el archivo del programa.


El presente es parte de la selección de ©Alfonso Valencia, 2021, editor en ©DUBIUS junio-julio, 2021.

Literatura expandida: «Hoy» de Michelle Pérez-Lobo

Compartimos con ustedes este texto/objeto que, como las diversas experimentaciones de Michelle Pérez-Lobo (Ciudad de México, 1990), se caracteriza por explorar las potencialidades escondidas al interior de las complejas relaciones establecidas entre página, palabra, intervención, autoría, lo visual, sonoridad y los diversos elementos del acontecimiento literario/poético. Michelle es, sin duda, una autora ejemplar en la producción literaria expandida joven y contemporánea. 


Hoy

Michelle Pérez-Lobo

Veo en la página un lienzo en potencia. Medio centímetro a medio centímetro la delimito como si la recreara; dentro de los bordes recién trazados surge un nuevo espacio, enmarcado. El blanco, producto de las herramientas precisas, el grafito delgado y la regla que no puede equivocarse. Un campo de acción inédito. Una oportunidad de perfección y delicadeza. Un marco ávido de texto.

Hoy estoy vencido, como si supiese la verdad. La última obsesión de estos días. Confino la poesía a una esquina, como queriendo hacer de lado el golpe de su presencia. Después surgen las rectas: los hilos de mi sanidad invadiendo la página, encerrando el verso triste de Pessoa con exactitud, con rigidez. Con cada milímetro observo el origen y el fin de toda raya, su destino; siento la tranquilidad de conocer de antemano una trayectoria. El lápiz es aquí el símbolo de mi determinación. Y la aguja, hueco a hueco, desenmascara mi pulso agotado. Y el hilo brota del papel como la sangre que emana de una herida joven.

Las palabras, desde su nueva cárcel, siguen hablando de desolación, de lo inasible, de pérdida de cordura, de imposibilidad. De una firmeza que se rinde y de alguien que deja de ser para convertirse en nada, de una existencia que se lleva a cabo afuera de los trazos fijos, en ese espacio difuso donde reside, quizá, la verdad. La tensión de los hilos es chocante: la leo como una falsedad evidente, un contraste sin sentido entre la rigidez del diseño y la desesperación del texto. Las medidas, las puntadas, la perfección son impostoras.

Entonces el velo entre la página y yo se rompe: el tejido que contenía esas palabras comienza a debilitarse por la fuerza del poema que me interpela y me describe aun en contra de mi deseo. Quiere salir, quiere huir más allá de los límites que con tanto cuidado medí, que con tanta deliberación diseñé como jaula, la celda del sentido. Las letras permanecen, su significado irrumpe en el cuadro diseñado con minuciosidad: el impacto de la huida es tal que los nexos se despedazan, toda tensión se ondula en formas no planeadas; surgen curvas que desfallecen, azarosas, gracias a la acción de mis tijeras. Y finalmente admiro la agonía, la rendición total de las costuras.

La página era un lienzo perfecto. Pero el fondo se liberó de la forma.


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Michelle Pérez-Lobo (Ciudad de México, 1990)

Licenciada en letras iberoamericanas y maestra en lexicografía. Es poeta y editora. En 2018 publicó su primer libro, Lo que perdimos y otros poemas (Aquelarre Editoras), y montó su primera exposición de arte conceptual, “Un texto es un lienzo es un texto”, en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Trabaja en Ediciones Era y edita la revista independiente La Peste.

La experimentación visual/intermedial, de Alfonso Valencia

Ya que estamos hablando de literaturas expandidas, es decir, de la escritura más allá de la página e incluso del texto, o más allá del signo, etc., tenemos que hablar de los experimentos de Alfonso Valencia.

Existe, desde los sesenta, un ímpetu de pseudo-vanguardia, relacionado con el avance de la intercomunicación a través de medios digitales y el desarrollo de nuevas tecnologías. Más aún, que atañe a la manera en que estos dos modernísimos aspectos se vuelven parte de nuestras vidas, 24/7. Sí, porque, ya en términos estéticos, ese es precisamente el mundo de la expresión: la sensibilidad interna del artista y la apropiación de realidades, el tiempo del creador: la existencia.

Ante la pregunta que interroga por la poesía de nuestra época, es justo antologar y discutir, al menos en gran medida, la expansión de la literatura hacia estas dimensiones de lo cotidiano.

Nos parecen naturales, por ejemplo, los experimentos recientes de la poesía, como la aplicación para iOS Abra, desarrollada por Amaranth Borsuk et.al., donde se muestra un texto poético interactivo, susceptible de ser intervenido con diversas condiciones o reglas del juego, creando así un objeto poético por cada lector -cercano a la pemutabilidad del poema propuesto por Cortázar, o en Blanco de Paz; también está la versión de Poema 21 (Amílcar Romero) que aparece en E-literature Collection, ejemplar extraordinario de poemario en soporte net y animación.

Así, desde la experimentación en animación por computadora, i.e. bpNichol en First Screening (1984), pasando por la escritura generativa, bots, hipertextos y juegos, Eugenio Tisselli y motohueso, Canek Zapata, Vigueras y Warpola, los experimentos de Young Hae Chan Heavy Industries, etc., la literatura en soportes digitales y electrónicos ha servido para extender las posibilidades de la expresión a niveles hipertrópicos.

Hablamos de nuestro tiempo, la sensibilidad real y no simulada de una generación que se revela a través de este tipo de medios, en su propia evolución, compartida. Un hecho que, al menos en Hidalgo, el poeta Alfonso Valencia ya había comentado e incluso interpretado como una fuente crítica de la poesía actual, desde hace más de 10 años.

Alfonso Valencia ha explorado con ferocidad este desafío. Es un tema que permea sus intereses como poeta: por ejemplo, el background a su libro El Grito Circular de la Gota que Muere en la Piel del Estanque (CECULTAH, 2014): es importante saber que el origen del texto se remonta a los primeros años de Twitter, a saber, que fue escrito primeramente en esta plataforma, conforme a la manera en que se leían los twits en un inicio. Hoy, leemos El Grito como una de las obras más representativas de la poesía hidalguense, pero hay que añadir al texto este detalle de origen.

jalfvalba

Sin duda, Valencia no deja de sorprendernos. Él mismo se ha convertido en un punto de partida y un paradigma digno para los escritores en ciernes que aún buscan como entre la nada un despojo de nueva sensibilidad.

La memoria hace las veces de un habitáculo, la experiencia es un lugar: el poeta habla entonces en la medida de su apropiación estética, de su habitar en la existencia. Ahí, pues, están las profundidades de una herida: el poeta se deja atravesar por el mundo.

Con certeza, Alfonso Valencia es un poeta que habla desde una conexión íntima con la realidad y el tiempo.

Aquí dejamos algunas de las experimentaciones que Valencia ha realizado a lo largo del tiempo, algunos en formato cellphone y otros en Flash, todos son un buen ejemplo de la urgencia real de la poética de nuestros días.

– Arístides Luis


Se dice Falla

Rojo, Grabado y editado en un SE W600, dispositivo móvil


Alfonso Valencia / 2018

Licenciado en Ciencias de la Comunicación con énfasis en Periodismo y especialista en Tecnología Educativa por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Maestro en Literatura Mexicana por la Universidad Veracruzana. Ha sido profesor de Literatura Comparada en el Tecnológico de Monterrey, y de Arte y Literatura en la UAEH. Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Ganador de los premios de poesía Efrén Rebolledo (2008) y de cuento Ricardo Garibay (2012). Ha sido ponente y conferencista en México, Estados Unidos y Bélgica. Actualmente, prepara una edición crítica del manuscrito del insurgente mexicano Antonio López Matoso, Viaje de Perico Ligero al País de los Moros, como parte de sus estudios doctorales en el Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias de la UV. Autor de los poemarios El libro de las cosas que no sucedieron (Hgo. Ediciones, 2009) y El grito circular de la gota que muere en la piel del estanque (CECULTAH, 2014); y de los volúmenes de cuento Teoría de la precipitación (CECULTAH, 2014), y Préndete fuego. Cuadernos y archivos inéditos de Dobais Villafana (Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, 2018).

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Sobre Poesía Multimedia: «Otro tonto poema de fosas» de Jerónimo Emiliano y José Agustín Torres

 

En el contexto de una nueva búsqueda de pensamiento y literaturas, retomamos esta pieza multimedia creada en el seno de El Ojo Ediciones, bajo al edición de José Agustín Torres y compuesta por la poesía de Jerónimo Emiliano, gran amigo de nuestro colectivo y autor de La libertad y los diamantes (Fondo Editorial del Estado de Morelos, 2018).

Una pieza multimedia e intermedial se estructura por la interrelación de diversos elementos que se encuentran más allá del texto y la palabra, más allá de aquello que compone al libro como objeto típico de cuanto puede ser leído. Por esta razón, una pieza de éste tipo alcanza un compromiso mayor en nuestra relación con el arte. Trastoca y modifica nuestra concepción de aquello que llamamos «lectura», ergo, desplaza todo concepto de poeta y de lector.

Es necesario abandonar -en el sentido de dejar atrás la terquedad- los cánones mayores que han fungido como directriz de nuestra idea de todo cuanto puede ser poético y cuanto es valioso en sentido literario. Una vez superado el libro, las posibilidades experimentales se han abierto a dimensiones inconmensurables.

El texto «Otro tonto poema de fosas», se acerca a la llamada ola en web y digital que se añade al chart intemedial, propuesto por Dick Higgins en 1995. Es semejante al arte postal en su tamaño, a su dependencia con la interacción de los usuarios, etc. La transmisión y descarga de formatos digitales constriñe el peso de lo que presenta el objeto en su totalidad, a la vez que lo diversifica.

Pero también se acomoda en otros espectros y los integra, como el concretismo visual al modo en que Augusto y Haroldo de Campos experimentaron: música y movimiento, como en TODO ESTA DITO, colaboración con Cid Campos (1996), Pulsar (1975) y su versión en colaboración con Caetano Veloso y, más atrás aún, en Luxo Lixo de 1965.

«El ideograma, apela a una comunicación no-verbal. Un poema concreto comunica su propia estructura: estructura-contenido. El poema concreto es un objeto por sí mismo, no un intérprete de objetos exteriores y o de sensaciones más o menos subjetivas»

-Augusto de Campos

Diversos soportes pueden abrir y ampliar la escala de lo legible, y con esta apertura de posibilidades adviene a la vez un fresco desafío que atañe tanto a quienes escriben como a quienes consumen.

Aquí, aunado a lo anterior, Jerónimo Emiliano  mezcla a la pieza -que ya es de por sí un entramado de múltiples medios de expresión-, un estilo poético que trasciende la cualidad fonética del poema y se centra particularmente en lo visual.

En él, salta a la vista una figura, un ideograma, una forma caligramática, haciendo uso del espacio que propone el soporte para simular una caída en primer plano conformada por la palabra «SANGRE», la cual aparece por el sobrevuelo de sus letras acomodadas en el ritmo de un texto que la sostiene. Entonces se descubre otra dimensión, donde aprendemos que a veces las piedras tienen miedo, y que esta ruina es quizá un grito de piedra que ha caído «a la fosa constrictora de sus heridas».

Esta dimensión se concreta como experiencia central en el track de SoundCloud, en el cual se escucha la lectura de esta escala del poema en propia voz de su autor.

Ahí está también la fotografía uniéndose al juego poético. La imagen de una construcción en el más remoto ocaso de todo lo que fue, subversivamente enmarcada por las plantas que recubren la tierra donde quedará guardada la cuesta de todos nuestros afanes.

El formato digital, como soporte, nos permite experimentar la convivencia entre el movimiento de la palabra, las partes escalares de la idea poética, en voz y en imagen, el grito de las piedras timoratas junto al aspecto en ruinas de nuestro habitar la historia. Es sin duda un ejemplo de la gran relevancia que adquieren piezas como ésta en nuestros tiempos.

– Arístides Luis

 

Maguey con casa
Foto: José Agustín Torres

José Agustín Torres (Ciudad de México, 1990). Cinteasta, músico y fotógrafo con estudios en la academia de cine Arte7. Miembro del colectivo El Ojo, proyecto que engloba trabajo literario, ediciones digitales y producción cinematográfica. Editor del documental Epifiano Contreras: testimonios sobre un sabio mazateco (BUAP); editor y camarógrado de Actores Sociales de la Flora Medicinal en México (INAH). Trabaja como músico de sesión, camarógrafo y videógrafo de eventos, conciertos y obras de teatro.

Jerónimo Emiliano (Cuernavaca, 1991) Escritor egresado de la licenciatura en Escritura Creativa y Literatura de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Miembro del colectivo El Ojo. Ha publicado la plaquette de poesía Frente a la ficción (Lago, 2013), el ebook Trilogía del ruido (El Ojo, 2016) y escritos en revistas impresas y digitales como La Piedra, Revolución 3.0 y Tierra Adentro. Columnista mensual de Página Salmón. Fue miembro del Comité editorial de la revista La Piedra (2009 – 2011). Ha presentado su trabajo en festivales como el Subterráneo de Poesía (2010), el Festival de Poesía Bajo el Volcán del Tecnológico de Monterrey (2011), la XV Feria Internacional del Libro del Zócalo en la Ciudad de México (2015) y la II Feria del Libro de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (2017).

 

Dos artefactos/poemas, de Paulina Handelman

Hace tiempo que la literatura ha andado nómada, más allá de la página y el libro. Tanto la expresión misma como el lector son exigidos actualmente a interpretar los objetos del arte literario a través de la contemplación de diversos elementos y dimensiones integradas.  Aquí, Paulina Handelman (1991) nos regala un par de artefactos poéticos creados sobre bolsas de papel, con recortes tomados de distintos periódicos, que recuerdan a los cachivaches y artefactos anti-poéticos y la ecopoesía de Nicanor Parra, los objetos y piezas de Ulises Carrión o las experimentaciones de vanguardias como el estridentismo o el concretismo brasileño, y que sirven como ejemplo del modo en que es posible englobar una forma crítica entre el discurso, la fonética del texto, el soporte y la escritura de apropiación/intervención.

– Arístides Luis.

 

 

Buscar la esencia, no los tepalcates

buscar la esencia, no los tepalcates_pau handelman

 

Los filósofos del iluminismo
opinaban que, estudiando
el pasado, el hombre podía aprender a resolver
los problemas del presente.

«Profundizar en la esencia
de
el indivi-vidualismo romántico,
para seguir con la vida
de
una nueva especie; la más antigua»

La invasión de marcianos con un solo vuelo
viene a satisfacer nuestra sed de mitos
en medio de una sociedad que se jacta de
realista.

en algunos países,
no existe una llamada
de los seres
De la imaginación
y sustituyen
lo fantástico,
por la truculencia

¿Cuál es el impacto
sobre nuestra vida

la
forma artistica
puede considerarse
fundamental.

Postulados Antipsiquiatricos

 

postulados antipsiquiatricos_pau handelman

 

Postulados:

en un lugar tranquilo y hermoso como éste,
los órganos de El Estado
destruyen los gérmenes de La locura
y amenazan la salud colectiva.

1)
En el mundo hay cuerdos y locos,
los locos son auxilio de la psiquis
conocen y se preocupan Por la curación
que
proporciona paz y tranquilidad al espíritu.

2)
Médicos y estados, Todos peligrosos,
enfermos ocupados que producen
guerras mentales
carecen de valores y
de la probabilidad de
la creación.

2
En
muchos casos
Los locos
han comprendido la evidente utilidad de
su locura.

3)
La psiquiatría ha destruido
La cura por la vida

ES
entre tiempos pasados
que se pueden descubrir
principios
de
futura recuperación.

 


Paulina Handelman (Pachuca, Hgo, 1991)

Egresada de la carrera de Psicología Social de la UAEH. Línea de investigación: Antipsiquiatría, Psicología Crítica, Ecología y Artes para la reconstrucción del tejido social. Ha sido invitada a colaborar en la Revista Santa Sherwood, una iniciativa autogestiva de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile. Actualmente trabaja en el proyecto autogestivo: “Laboratorio Etéreo de Literacura”.